¿De que va esto?

¿Que de que va esto?. Pues... Decía don Alberto — Einstein, por supuesto— que; “Mi vida es una cosa sencilla que podría no interesar a nadie. Es un hecho probado que nací, y eso es todo lo que es necesario saber”.

Yo soy mucho menos interesante que él, y además tengo el muy grave defecto de no callarme ni debajo del agua.

Así tengo de enemigos y un puñado de amigos.

Por eso esta y otras páginas van a ir de mis obsesiones personales; la fotografía, los Macintosh, mi gata, la ciencia ficción en la literatura, la libertad de opinión y expresión…

Y cada una de ellas tendrá su sitio, bien organizadito y a veces con afán de lucro, ¡que soy pobre!¡que puñetas!

¿Le interesara a alguien? bueno, eso deberá decidirlo en cada caso el observador.

LosAtrabiliariospuntoORG? será el lugar donde opinare sobre lo divino y lo humano, y sobre todo tocare los adjuntos a tanta mente bien pensante que por el pellejo bovino campa a su aire.

Puedo irritarle o puedo agradarle, pero por favor, no me pida que me calle si no pienso como usted.

Advertido queda.


Aviso a netvegantes (?).


Odio, odio, odio a Piter Pan… digo… odio la censura.


Puedo cambiar de canal, pasar la pagina o apagar la radio, pero nunca le negaría la oportunidad de expresarse libremente ni al más repugnante impresentable… bueno, a Ansar le deseo una buena laringitis.


En esta página nunca censuro a nadie, jamas… en todo caso… puedo contestar y aténganse a las consecuencias el opinante, por algo esta es mi casa.


Si alguien escribe un comentario y no lo ve publicado solo puede obedecer a dos motivos:

Uno, fallo técnico, informático o de sistema.

Y dos, no se me ocurre ningún otro motivo posible por mi parte.


Así que se diera que no se publica un comentario, en este casos agradeceré que se me notifique por las cuentas de correo para subsanar el fallo.


Gracias… o no, oiga.

martes, 14 de abril de 2009

¿Pura coincidencia?

El R.A.E. Dixit. Intuición. Facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin razonamiento.

En general dicen que es la capacidad de alcanzar conclusiones correctas con manifiesta insuficiencia de argumentos o pruebas.


Mi vida no ha sido un éxito, lo reconozco, pero más bien ha sido porque nunca he hecho mucho caso a mi intuición. De un tiempo a esta parte procuro escucharla con más atención.


Un ejemplo.


Hace unos meses, no muchos, cierto programa de reportaje e investigación de una cadena de televisión mostró las penosas condiciones en las que sobrevivían un grupo de indigentes, principalmente inmigrantes, bajo un viaducto de Madrid.

Los indigentes habían perforado en el terraplén hasta construir una especie de madriguera por la que penetraban bajo el puente, para refugiarse mínimamente.


Mi medico me prohibe ver los informativos o leer periódicos, por eso del estrés, pero mi oreja va por libre y generalmente presta atención a noticias atrapadas al vuelo del zapeo.


La noticia habla de un incendio “de causas desconocidas” que ha arrasado un asentamiento de indigentes “bajo un viaducto, en Madrid”.


Mis oídos me advierten de que tengo que prestar atención por algo y así lo hago. 


¡Sorpresa, es justo el mismo lugar que tiempo antes habían mostrado en aquel reportaje! — y si no lo era, era su hermano gemelos, que puñeta —.


No voy a sacar conclusiones, las dejo a la benevolencia del amable público, perooooo… Mi instinto me dice que esta es una de esas casualidades… digamos… sospechosas.


Es mucha casualidad, creo yo. ¿A usted que le parece?

lunes, 13 de abril de 2009

Hasta los bilaterales de ser tolerante


R.A.E. Dixid: “Respeto o consideración hacía las opiniones o prácticas de los demás, aunque no coincidan con las propias”


Pues eso, que estoy hasta los bilaterales de ser tolerante.


Pues sí. Según parece y según los tópicos ideológicos imperantes es seña del rojerio ser tolerante, dialogante, respetuoso con las creencias y prácticas de los demás.

Pero… ¿es lógico ser tolerante con los que no lo son con uno?


Me explico; quiero decir que ¿debo tolerar a los niñatos que me montan el botellón debajo de mi ventana y que ni de coña “toleran” mi derecho a dormir por las noches?, por ejemplo.

O… ¿debo poner, no la otra mejilla, sino una tercera, cuarta o enésima mejilla a alguien que me abofetea constantemente por diversión o malicia, o debo darle una patada en los huegos?


Hasta aquí es casi seguro que que todos estaremos de acuerdo que se debe ser tolerante, sí. Es civilizado y benévolo sí, pero con ciertos límites que pasan por una cierta política de retribución. Osea, una cierta consideración mutua.


Perooooo…


Aquí llegamos a las imposiciones de cierto tipo.


Hace años, tenia un comercio, y cierto día se presentaron unos individuos a “recoger” mi contribución económica para los actos de la semana santa local — para mi no es santa, así que la pongo en minúsculas —.

No, no he dicho que vinieran a pedir, solicitar, rogar… No, venían a RECOGER la contribución obligada, vamos que ellos se planteaban que todo el mundo tenia que pagar sus actos religiosos de su semana santa.

Lógicamente, por el simple motivo de mi insuficiencia crónica ante las imposiciones, y tras sobreponerme a la sorpresa, le di la patada verbal en el culo y los expulse de mi negocio.

Cosa que les indigno sobre manera, “malditos rojos maleducados y blasfemos”.


Y a eso voy, cuando llegan las inefables y comerciales navidades es malo, pero la nefasta semana santa es un crimen contra el sentido común y una insuperable prueba para la paciencia de las personas que NO son católicas fanáticas, turistas con pretensiones sociológicas o locas gay — ¿que no?, ¿ofensivo esto último?, ya, conocí una famosa cofradía madrileña, cuyo cofrade mayor era un conocido y arrejuntado gay de chueca, junto con varios cofrades a los que les encantaba la parafernalia, sin plantearse la esquizofrenia de la situación —.


Hace tiempo hubo una parte de la sociedad bien pensante que exigía que las manifestaciones se realizaran en circuitos cerrados fuera de las ciudades ya que estas protestas suponían un gran descalabro para la convivencia, interrumpiendo las actividades de las personas que no participaban en estas acciones.


¿Y que coña pasa con las puñeteras procesiones por ejemplo?


¿Como se puede justificar que por un rito religioso minoritario se coladse durante una semana una ciudad como Sevilla?, por poner por caso.

De los actos promovidos por ultraconservadores en el centro de Madrid ya hablaré otro día.


Y sí, es minoritario, porque en ellas participan unos miles de personas contra los cientos de miles de ciudadanos que no participan y a los cuales les supone un impedimento para sus actividades, o en el mejor de los casos, los más afortunados se ven en la necesidad de irse de la ciudad esta semana.


¿Como se justifica, a parte de por motivos espectaculares y turístico monetarios?, ¡Pues porque todos somos católicos en este país por decreto!, o eso pretende la conferencia episcopal que por otro lado no acepta que nadie se borre de sus registros.


Todos tenemos que seguir las imposiciones de la iglesia católica y aguantar sus ritos públicos por narices, aunque sus iglesias estén vacías como muestra de su escasa representación social.

Hay mucho creyente o más bien supersticiosos en este país, pero no tantos católicos apostólicos y romanos.


Y es así, hay que ser tolerantes y aceptar que te dejen aislado durante cuatro días por sus pasos, cuando solo cuatro gatos participan en ese asunto de buena fe, el resto, es el turista, la loca, el hostelero y el carterista.

A los que el rito religioso les es indiferente, por supuesto.


Yo soy tolerante con las creencias, pero solo si los creyentes respetan mi derecho a no creer en nada.


Mando a la mierda a los evangélicos que se plantan ante mi puerta o intentan asaltarme por la calle.

En cago en el padre del sacristán cuando me despierta con sus campanas de madrugada.

Pongo el ipod a toda leche con el soniquete del mulleidin.

Y deprecio el ridículo y criminal fanatismo israelí.


Y desde luego, pondré la Polla Récord a toda hostia si me retienen en el coche por culpa de una puñetera procesión, y si les molesta, que empiecen por respetarme ellos a mi.


Vamos, que ni de coña voy a ser tolerante con las imposiciones de los fanáticos. Si quieren que respete sus creencias que las practiquen en privado y sin molestarme con  la carencia de las mías.

Puñaladas traperas.


En un mudo ideal, los políticos se dedicarían a gobernar o a intentar que los gobernantes vieran las bondades de sus ideas y las asumieran.

En un mundo ideal, claro.

En el mudo real los políticos tiene como única función en la vida poner a caer del burro al oponente para ejercer el quítate tu para ponerme yo.

Y en ese juego, todo vale.


La otra semana, Zapatillas se fue a Europa a hablar con los gobernantes de los veinte países más poderosos del mundo y con “black sam uncle”.

Y además de ser invitado preferente, se le ha considerado como un ponente importante al que había que prestar atención por sus propuestas.


Zapatillas no es santo de mi devoción, pero hay que reconocerle que esta apareciendo en el teatro mundial con bastante más relieve y prestigio que aquel enano bigotón, que no paso de ser comparsa en la declaración de una guerra ilegal, injusta y profundamente onerosa para todos.

Pero eso sí, Zapatillas no es amigo de Bleeeeer y Buuuss y no pone los pies encima de la mesa de la casa blanca.

El caso es que el Jeveititantos ha supuesto un existo de política internacional para Zapatillas.


O lo hubiera sido de no ser por que la interesada filtración de la próxima remodelación del gobierno ha centrado el ínteres del periodismo nacional.


Mi amigo Fernando escribe tan bien que no necesita sacar conclusiones, deja las cosas para que los demás deduzcamos, pero yo soy caótico y necesito explicar las cosas.


Y yo deduzco que dejando a un lado la pobre profesionalidad del que se pone a preguntar en una rueda de prensa en Europa, no por los importantes temas debatidos por los líderes del mundo, entre ellos tu propio presidente, y en una situación de grave crisis mundial, no, sino por cuestiones locales y con la clara intención de ocultar tras una nube de humo el molesto éxito de política internacional.


Y es que al plumilla le dictan las preguntas.


Dejando la profesionalidad  a parte, deduzco que claro, en un ambiente en el cual hay un partido cuya único discurso es; “el gobierno lo hace todo mal y nosotros lo haríamos todo bien, que dimitan”. Punto.


En un ambiente en el cual la única medida aceptable contra la crisis es que Zapatillas le deje el sillón a su candidato... Por cierto ¿cual?, ¿Rajao?, ¿Fachardon?, ¿Aguirre o la cólera de dios?.


Bueno, eso, que en ese ambiente tan constructivo, de lo que se trata es de enmerdar, y que mejor que ocultar un supuesto éxito del enemigo con una “grave crisis de gobierno”.


El objetivo es claro, pero lo que a mi me intriga es quién ha filtrado el asunto tan a punto y de forma tan adecuada a satisfacción de la oposición — oposición a todo, según ellos, todo esta mal —.


¿Quíen habra sido?


Un alto funcionario corrompido o infiltrado submarino.


Un empleado de larga mano y fea conciencia.


O un ex ministro resentido por ir a ser cesado.


Un correligionario buscando hueco tras una supuesta debacle electoral.


O acaso un hombre o mujer de confianza, que suelen ser los que apuñalan.


En todo caso, creo que el talante de Zapatilla no habrá evitado que tras el más que evidente cabreo que mostró ante la pregunta, capara al responsable.


Pero en cualquier caso, mi pregunta es, ¿realmente alguien quiere que le gobierne una gente capaz de montar tales maniobras enmerdadoras con tal de ganar las elecciones?

¿Queremos un presidente tan dispuesto a cualquier cosa por sentarse en el banco azul?


Sinceramente, preferiría que los polílticos se dedicaran a gobernar lo mejor que les fuera posible según su capacidad, de forma sincera y constructiva, con ideas y propuestas y no con mierda. En vez de gastar tantas energías en  intentar emerdar al oponente.

Pero claro, es más fácil insultar que buscar y proponer soluciones constructivas.

Y además, hay tantos cadáveres bajo la alfombra que tapar que hay que despistar como sea, ¿no?


Actualización:

En los últimos días, ha sido muy sonada la dimisión de un alto cargo del ministerio de economía. Observando con cuidado su historial, el de este individuo, se ve que es un eterno ministrable fracasado, que siempre suena pero nunca se le designa. Y ahora, tras no ser sucesor del ministro cesante, dice que se va a la empresa privada.

No me gusta señalar a nadie, esta feo y es delito, pero me apuesto una Damm a que si se tira de la manta, fue de esas oficinas desde donde se filtro la "crisis de gobierno", y me apuesto dos Damm a que alguien se ha ganado en un futuro próximo un cargo jugoso en un consejo de administración.


Y eso sí, se ha olvidado toda mención a espionajes, imputaciones de corrupción y luchas intestinas por controlar Cajamadri.


Diría que ya lo advertí, pero estaría feo, ¿no?


Lo dicho, ojalá se dedicaran gobernar y no a los juegos maquiavélicos de poder.

martes, 7 de abril de 2009

Los consumidores somos tontos... ¿pero tanto?

Entre los grandes inventos del capitalismo comercial hay varios cuyo intríngulis se me escapa.


Hace unos años, un “lobi” integrado por entidades financieras y compañías de tarjetas de crédito lanzaron el que presentaron como el futuro de las pequeñas transacciones comerciales; la Tarjeta Monedero.

La idea consistía en que en vez de acarrear con moneda fraccionaria en el bolsillo, utilizáramos una tarjeta magnética para pagar el pan, el periódico, el cafelito, el tabaco y en general todos los pequeños gastos diarios que “todos” hacemos, según ellos.


Bueno, dejando a un lado que no todos hacemos esos pequeños gastos diarios, que no todos nos podemos permitir leer el periódico en el trabajo, o salir a tomar el cafelito. Yo en seguida vi por donde cojeaba el invento; ni en la panadería, ni en el estanco, ni el quiosco o la cafetería estuvieron dispuestos a colocar un P. T. V. — Punto de Tele Venta — para cobros de cincuenta céntimos , un euro, un euro y medio, y menos aún, dejarle un porcentaje de tan pequeña facturación a las entidades financieras.

Muchos pequeños comercios que se niegan a cobrar por tarjeta porque les supone una “mordida” difícilmente asumible en tan pequeños cobros.


Luego, la idea vino de manos de las “amables” compañías telefónicas, intentando que paguemos todos nuestros pequeños gastos con el móvil.

Hacerse se hace, sí, pero esta muy lejos de ser una práctica habitual.


Y en esta misma línea esta la tarjetita “Trabel” esa.


Hace más de una década presentaron este sistema como la panacea de la fidelización de la clientela; un sistema que remuneraba las compras del cliente.


Maravilloso, pero ya en su día me mostré receloso con el asunto, de entrada no era algo que se fuera a implantar masivamente, solo un número muy limitado de empresas estaban adheridas al sistema, y si bien, como publicitario que yo era, veía sus ventajas como medio de fidelizar al cliente, opine que debería cuajar más para ser ventajoso para el consumidor.


Hoy, a una década vista, la tarjetita esta solo te la piden en una cadena de hipermercados y en poco más, de hecho solo hay treinta cadenas o tipos de comercio adheridos al sistema.

En algunos casos de forma tan esotérica como que hay farmacias que si, pero otras que no, así que busque, compare y ya veremos.

Y en otros caso, solo en ciertos servicios de ciertas compañías, como en la compra de teléfonos, si están dentro del programa y nunca por canje de puntos.

Vamos que hay que ir con la tarjetita en la boca y andar preguntando todo el rato… un agobio.


El otro gran fallo que veía al sistema era su parquedad a la hora de remunerar los puntos.


Por ejemplo; si nosotros compramos en esa cadena vasca de hipermercados, para obtener una noche de hotel en un Parador — en temporada baja, entre semana y no en todos los Paradores — tendremos que haber hecho compras por valor de 3.000 euros y además acoquinar 33 euros.


Otro ejemplo en el mismo supuesto; para volar desde Bilbao a Londres tendremos que haber gastado 6.000 euros en el hiper y a parte soltar 55 euros.

Sale más barato una línea de bajo coste.


Si la tarjeta la usa una pareja que gasta en el hiper una media de 150 euros al mes, tardara tres años y medio en sacarse un billete de avión.


Pero claro, es como lo que me dijeron cuando quise cambiar de móvil por los puntos de burrafone, que si quería un móvil tenia que usar más el teléfono.


Ya, pero mire usted, yo gasto el teléfono que necesito gastar, no el que a ustedes le convenga para darme un móvil cutre y costroso.


Sigamos con los Trabel. La última vez que me quisieron endosar al tarjetita — suelo hacer compra en esa cadena vasca — me dijeron que aunque yo no viajara, había un catalogo de regalos canjeables y eran muy interesante.

No me lo creí hace una década y ahora tampoco, pero por evaluar la oferta no perdía nada.


Me dieron el catalogo y observe que, por ejemplo, para obtener radio despertado tenia que hacer compras por valor de 9.000 — nueve mil — euros, para un deuvede 10.000 euros, para una mini cadena 30.000, para una cámara de vídeo 32.000, y como producto estrella, 45.000 euros por una gameboy.

Y digo que la gameboy es un producto estrella, porque el resto son productos de tienda de chinos, el reloj lo encuentras por 15 euros, el deuvede es de 25 euros en la cadena vasca, la cámara es igual a otras que te venden por 99 y la mini cadena… bueno.


El razonamiento comercial es sencillo; “la ansiedad del consumidor por obtener regalos supuestamente gratuitos le llevara aumentar su consumo en nuestros comercios”. Ya, pero mire usted, cuando no existían la compras a crédito, se abonaba un tanto todos los meses y cuando habías pagado el articulo te lo llevabas a casa, eso o ahorrar, pero claro, eso suponía que podía pasar mucho tiempo antes de poder disponer del articulo deseado, de ahí el éxito del endeudamiento a crédito en la sociedad moderna.


Hay gente pa to, pero... ¿de verdad hay gente que aumente su gasto en estos poquísimos comercios adheridos hasta tales niveles por un despertador de 15 euros?


O más bien es la tendencia de la gente a usar lo que sea mientras sea “gratis”.


Yo, desde luego, no me molesto en andar pasando la tarjetita para que dentro de 45 años me regalen una gameboy, que es más o menos lo que voy a tardar según mis economías, así como no voy a pasar de gastar 100 euros al mes a gastar 3.000 por un dividi de 25 euros.


Pero como digo, hay gente pa to.

Crímenes, desapariciones, astío y agravios comparativos.

Decía un catedrático que su asignatura, la estadística, es una herramienta matemática con la que podemos lograr que los números digan lo que a nosotros más nos convenga, pero solo con una buena razón… el dinero, por ejemplo.


Unas pocas estadísticas;

Personas que al Guardia Civil y la Policía tiene catalogadas como desaparecidas: docemil — 12.000—.

Denuncias por desaparición en el 2.006: Catorcemil.

Casos no resueltos o personas no encontradas en el mismo año: Dosmil.

Media de casos de menores considerados de alto riesgo: 0'1%.

Son algunos datos encontrados en cinco minutos de busqueda.


Y ahora mi afirmación complémente impopular y… por supuesto, atrabiliaria:


Estoy hasta más arriba de los colaterales del sur del caso Marta.


Entededme bien, no es que no comprenda y hasta sienta empatía por el dolor de su familia.

No es que no me parezca una salvajada que un niñato egocéntrico no sea capaz de encajar el rechazo de una cría de otra forma que asesinándola, aunque si analizamos la educación, la escuela, los estímulos, los medios de comunicación que han moldeado su personalidad, en suma la sociedad que les rodea, hay que convenir que no es sorprendente que acabara siendo un tarado.


No, me parece tremendo.


Más o menos igual de tremendo que los otros xxxx caso de desaparición y posiblemente asesinato que han ocurrido en este país.


Y es que no se como me sentiría yo si mi hija hubiera desaparecido y estuviera viendo este circo mediático que, en algunos canales, es de tertulia diaria, mientras que mi caso se veía archivado por falta de medios y de ínteres “social”.

No digo que se abandone la búsqueda del cuerpo, pero si que se dedique exactamente el mismo ínteres a los otros caso pendientes que hay.


Me parece vergonzoso que la única forma de conseguir que las autoridades se tomen ínteres en una desaparición o un crimen sea a costa de montar un circo mediático, de salir en televisiones lloroso y ser historia permanente de portada en el magazin de un canal de televisión.

¿Que pasa con los caso que no han interesando a los gurus mediáticos?


De las familias que convierten su tragedia en una forma de vida ya hablaremos otro día.


Hay gente desaparecida en este país hace años, casos en los que se presume un asesinato y nadie investiga, porque hay una evidente precariedad de medios y los investigadores están saturados de casos. Hay muchos casos sin resolver.

Hay cientos de casos sin cerrar y sin investigar.


Sin menos cabo de su familia, creo que repartir los millones de euros que se han invertido en la búsqueda del cuerpo de esta niña y que probablemente nunca aparecera si no es por casualidad —de el maquiavélico juego que parece estar desarrollando los asesinos, despistando, contando cada día una historia nueva para que pese a la certeza de su crimen no se les pueda condenar, digno de una mente criminal de película, mejor no hablar —, repartirlos en aumentar los medios de la policía y así poder investigar más casos, sería mucho mejor para la sociedad.


Pero esto es demagogia, claro está.


Solo una pregunta; Si decir esto es demagogia, ¿que es llenar horas y más horas de televisión, radio y páginas de prensa a base de exprimir hasta la última gota de sangre del cadaver de la niña?