¿De que va esto?

¿Que de que va esto?. Pues... Decía don Alberto — Einstein, por supuesto— que; “Mi vida es una cosa sencilla que podría no interesar a nadie. Es un hecho probado que nací, y eso es todo lo que es necesario saber”.

Yo soy mucho menos interesante que él, y además tengo el muy grave defecto de no callarme ni debajo del agua.

Así tengo de enemigos y un puñado de amigos.

Por eso esta y otras páginas van a ir de mis obsesiones personales; la fotografía, los Macintosh, mi gata, la ciencia ficción en la literatura, la libertad de opinión y expresión…

Y cada una de ellas tendrá su sitio, bien organizadito y a veces con afán de lucro, ¡que soy pobre!¡que puñetas!

¿Le interesara a alguien? bueno, eso deberá decidirlo en cada caso el observador.

LosAtrabiliariospuntoORG? será el lugar donde opinare sobre lo divino y lo humano, y sobre todo tocare los adjuntos a tanta mente bien pensante que por el pellejo bovino campa a su aire.

Puedo irritarle o puedo agradarle, pero por favor, no me pida que me calle si no pienso como usted.

Advertido queda.


Aviso a netvegantes (?).


Odio, odio, odio a Piter Pan… digo… odio la censura.


Puedo cambiar de canal, pasar la pagina o apagar la radio, pero nunca le negaría la oportunidad de expresarse libremente ni al más repugnante impresentable… bueno, a Ansar le deseo una buena laringitis.


En esta página nunca censuro a nadie, jamas… en todo caso… puedo contestar y aténganse a las consecuencias el opinante, por algo esta es mi casa.


Si alguien escribe un comentario y no lo ve publicado solo puede obedecer a dos motivos:

Uno, fallo técnico, informático o de sistema.

Y dos, no se me ocurre ningún otro motivo posible por mi parte.


Así que se diera que no se publica un comentario, en este casos agradeceré que se me notifique por las cuentas de correo para subsanar el fallo.


Gracias… o no, oiga.

miércoles, 10 de junio de 2009

La condición humana es la mezquindad.

¡Que título tan poco popular! ¿verdad?


Me he pasado la vida pidiendo disculpas por pensar, opinar o decir cosas poco o nada populares, que no por ser verdad, dejan de ser cosas que nadie en su sano juicio quiere aceptar.

Cuando uno mira fijamente al abismo, el abismo acaba por mirarlo fijamente a él.

Y nadie quiere ver el abismo de su propio ser.

Aceptar la oscuridad del propio ser requiere una valentía, una sinceridad o quizás una estupidez que difícilmente aceptable por la mayoría de la humanidad.

Es más fácil, más cómodo, más acogedor creernos nobles, sinceros, buenos por naturaleza. Los malos son los demás siempre.


Pero no es así en absoluto. La condición humana es la mezquindad, el egoísmo, la crueldad, la ceguera y sobre todas las cosas la estupidez.


Recojamos un ejemplo impopular — más que nada porque en el momento adecuado podemos reconocernos a nuestro pesar en alguno de los ejemplos y eso molesta —.


Supongamos que a un ser humano, un tal señor ‘A’ le amputan una pierna. Supongamos que tras su recuperación se encuentra por la calle con un ser humano al que llamaremos señor ‘B’.


B ve a A y reacciona interactuando con A.


¿Como lo hace?


Caso primero; B le pregunta a A que le ha pasado y tras oír que le han cortado la pierna le interrumpe con un discurso del tipo: 

—¡Ay!, ¡No me hables de las piernas!, ¡yo tuve un callo que me hizo la vida imposible…!

—Pero oiga, es que me han cortado la pierna…

—Sí, sí, sí, ya. ¡Es horrible lo que me dolió el callo! y mira que tardaron en darme hora para el callista… ¡tarde dos días en poder dejar de sufrir! ¡Un horror!


Caso segundo; B le pregunta a A que le ha pasado, luego como le ha pasado, donde le ha pasado, porque, quién le ha tratado, si había alguna otra opción y un larguísimo etcetera de interrogatorio en vigésimo cuarto grado.


Caso tercero; B le pregunta a A que le ha pasado y tras condolerse brevemente sigue su camino indiferente.


Caso cuarto; B le pregunta a A que le ha pasado y acto seguido se vuelca en cuerpo y alma para ayudarle en todo lo que está a su alcance, abandonando sus asuntos con tal de ayudar a A.


Hay por supuesto variables que modifican los escenarios, y casos intermedios, contaminados de uno u otro matiz, pero el comportamiento humano no es matemático por mucho que Harí Seldon opine lo contrario.

Así que supongamos que son casos absolutos para simplificar el estudio y discursión del la cuestión.


El primer caso es el más típico. La mayoría de los humanos no escuchan, no observan, no sienten y por supuesto no empatizan con los demás.

Los problemas ajenos solo son el pie de texto para empezar su propio monólogo egocéntrico en el guión de sus vidas.

Son la novia en la boda, el enfermo en la consulta, el corredor en la carrera, el homenajeado en el cumpleaños y el muerto en el entierro.

Todo se centra en ellos y gira a su alrededor.


Todo el mundo ha caído en este comportamiento en algún momento de su vida. Todos somos egoístas y egocéntricos por poco que nos parezca. De echo siempre vemos la paja y nunca la viga.


El segundo caso puede parecer ínteres pero es protagonismo. El interrogatorio no va encaminado a interesarse por A, sino a acumular datos y experiencias a las que poder recurrir a la hora de charlar sobre cualquier tema de conversación.

Es ese tipo de personas que siempre conocen a alguien, conocen un caso que viene a cuento o una historia relacionada.


Si son ingeniosos acaban de cuentistas, si no, símplementes son pelmazos… y por supuesto egoísta.


El tercer caso es sin duda el que menos antipatía me produce porque al menos es un individuo sincero y coherente, no finge un ínteres que no tiene, no finge una empatía que no siente. Satisface su curiosidad — tampoco demasiado intensa, no nos engañemos — y sigue su camino sin inmutarse, centrándose en lo único que le importa en el mundo que es él mismo.


El último caso es una entelequia utópica, nadie se vuelca altruístamente en los demás.


La entrega de una madre no es más que un conjunto de reacciones bioquímicas y condicionamientos genéticos para asegurar la protección de las crías y por tanto la supervivencia de la especie.


Ni Teresa de Calcuta era tan santa.


Todo religioso tiene una ilusión intima, la de satisfacer los mandamientos de su dios y por tanto agradarle. Cuanto mejor se cumplen los mandamientos, más cerca se está de su dios y por tanto más cerca de la santidad. Ergo, cualquier santo peca de soberbia y egoísmo ya que quiere ser santo.

Teresa solo dedico su vida a lograr la santidad. Eso es egoísmo, no altruismo.


Dicen. Que dicen. Que alguien conoció a alguien… al que le contaron que hubo una persona que supo de la existencia de un ser humano que dedico su vida a ayudar a los demás de forma auténticamente sincera.


Bueno, yo creo que hay vida inteligente en el universo, pero eso no implica que también crea que son bobos los que piensan que han visto o oído marcianos en el área cinuentaiuno.


tanto una cosa como la otra en un mito urbano… no, es un mito a secas y punto.


Tampoco creo que que existan humanos sinceros, aunque si exista la posibilidad intelectual de elucubrar sobre su posible existencia.


Lo único autentico es que si te cortan una pierna, ya te puedes hacer una flauta con el hueso y aprender a tocar, será mucho más productivo que esperar que alguien te dedique su tiempo de forma sincera.


Sí necesitas amor sincero cómprate un perro.


La condición humana es demasiado mezquina para dar algo sin exigir nada a cambio.


La sensatez y el poco común sentido común aconseja no esperar nada de nadie y tener muy claro que toda relación es un puro intercambio, la cosa es saber hasta que punto estamos dispuestos a ceder a cambio de lo que podemos recibir.


Lo demás es creer en las hadas.


Nada más.


Jorge Díaz.

lunes, 8 de junio de 2009

El día más largo, pero no tanto.

El sábado pasado, mientras jugaba una partida al Tetris oía las noticias de no se que cadena.

Cosa que mi medico me tiene prohibido terminantemente porque de forma inevitable me pone de mala leche.

Pero con la calidad general de la programación un sábado a las diez de la noche es difícil poder evitarlo.

De todos modos, la suelo usar de ruido de fondo por eso de que me haga compañía — la gata la hace, pero es tan silenciosa… —.


Bueno, el casos es que entre otras tontería como el patético esfuerzo por animar a la gente a participar en las elecciones europeas, cosa que a casi todos no nos interesa un carajo — sobre la nefasta Europa de los mercaderes hablare otro día —. Hablaron sobre el aniversario del desembarco de Normandía, en el que “(…) un grupo de valiente liberaron toda Europa de la tiranía, poniendo fín a la Segunda Guerra Mundial (…)”


¿Toda?, ¡No!


Pese a que el primer tanque que llego al Arco del Triunfo en París estaba tripulado por republicanos españoles integrados en la fuerza de Normandía.


Pese a que varios miles de republicanos españoles lucharon en la resistencia francesa.


Pese a que varias decenas de miles de republicanos españoles murieron o fueron encarcelados hasta la liberación en los campos de concentración Nazi.


Pese a miles de españoles fueron devueltos a España por Vichí y fueron asesinados o encarcelados.


Pese a que Franco gano la guerra gracias a la ayuda Nazi, y al bloqueo de las democracias occidentales a la ayuda a la república.


Pese al manifiesto apoyo de Franco a Hitler, y la ayuda que presto al eje durante la guerra.


El famoso desembarco nunca llego a España.


Se abandono a su suerte a todo un país bajo al tiranía de un sicópata asesino que durante cuarenta años los baño en sangre.

La Guerra civil duro hasta bien entrado los años sesenta, produciéndose enfrentamientos en los Pirineos, País Vasco, Cornisa Cantábrica, León, etc…

La represión duro hasta casi la muerte del asesino, constando miles de vidas de una u otra forma hasta mediados de los setenta.

¿Recuerdan cuando fue el último asesinato político legal en las cárceles españolas?


Sabido es que al General le gustaba firmar penas de muerte durante la merienda, mientras tomaba café — Camaradas Arriba Falange Española, era la consigna de los golpistas en el treinta y seis — y contaba chascarrillos con su retranca gallega.


Los derechos y estructuras de este país se congelaron durante medio siglo hasta el punto de que aún ahora nos queda mucho, muchísimo camino para alcanzar el desarrollo social, cultural, educacional, moral, económico e industrial del resto de Europa.


No. No liberaron toda Europa de la tiranía. No les intereso, España no le servía para nada entonces. Y si bien no tenemos nada que agradecer a ese desembarco y a los aliados, tampoco tenemos porque guardarles rencor.

El rencor histórico el el germen de los peores genocidios y de las mayores tragedias.


Pero no debemos olvidar que esos aliados occidentales nos abandonaron a nuestra suerte cruelmente y solo se han acordado de España cuando les ha convenido a sus intereses, para formar parte de la obsoleta OTAN, para desmontar los sectores agrícolas y pesqueros competitivos en beneficio de, por ejemplo, el trust aceitero italiano o la flota pesquera francesa, o los excedentes lácteos con cuotas absurdas en un país que no cubre su propia demanda, pero eso sí, a los alemanes les sobra mantequilla.

Por mencionar un par de cuestiones en las que los españoles hemos perdido bastante más de lo recibido de los “fondos europeos”.


“El pueblo que olvida su historia esta condenado a repetirla”.


Por desgracia, el más que justificado desinterés por la pantomima bochornosa de los político y muchísimo más por la política europea, no se justifica por las buenas razones que tenemos para ser euroescepticos con la Europa de los mercaderes — empezó como Mercado Común y no ha evolucionado a la unión política y social, sino a Hipermercado Común —, sino por puro aburrimiento y desencanto con esta pandilla de impresentables.


Y el lunes, escribo esto el sábado a las once de la noche, se escandalizaran sorprendidos de la abstención — o dirán que ha sido un existo por no ser tan fuerte como se esperaba o como en Holanda —.


Paparruchas


Sí, sin duda debería evitar los informativos — cada día menos informativos y más publicitarios —, porque es que me pone una de mala leche que no le va nada bien a mi salud.


Jorge Díaz.

viernes, 5 de junio de 2009

Y esto… ¡Va a misa! (opus 1)

En los últimos días, distintos hechos me han llevado a meditar sobre la Fe y las creencias.

Me han llevado a envidiar profundamente la imprescindible capacidad de auto engaño que toda creencia, no solo las religiosas, conllevan. 


Debe ser muy reconfortante pensar que hay algo — o alguien — que es responsable de las gracias y desgracias de nuestras existencias.

Si tenemos un éxito, ¡zas! es gracias a la divina providencia y un justo premio a la piadosa conducta que hemos seguido en la vida, cumpliendo los designios de dios.


Porque todos somos muy buenos y piadosos, mereciendo un premio divino, aunque seamos un israelí y lo digamos con las manos metidas hasta el codo en la asadura de del civil palestino que acabamos de aplastar con el Merkarva.


Me pregunto si puede haber alguien lo suficientemente enfermo como para considerar que poder firmar “Caudillo de España por la gracia de dios” es el justo premio por ser el causante de la muerte de diez millones de españoles a lo largo de los años.

Y más enfermo para considerar que la muerte de esos españolitos fue el justo castigo por se malos y descreídos rojos.


Por desgracia la enfermedad humana no conoce limite.


Bueno, a lo que voy, que tiendo a divagar.


Es un peligroso fatalismo pensar que todo lo que hacemos o nos ocurre obedece a una voluntad superior y que no podemos hacer nada para cambiarlo — nadie cree eso del libre albedrío.


Pero en todo caso debe ser un enorme consuelo, un alivio sin duda.


Y en los malos momentos, pues… entre pasarlos a pelo o buscar un consuelo… Tonto sería yo si no flaqueara en mis creencias — léase ausencia de ellas — y ceder a la tentación de apuntarme a la adoración nocturna.


Pero oiga usted, que es encender la tele y curarme de la tentación y de espanto. Solo hay que oír las cosas que hacen los estandartes de las creencias.


Como esa noticia sobre la sistemática tortura, violación y explotación de huérfanos en instituciones religiosas irlandesas a lo largo de décadas y con la connivencia de sus jerarquías.


Me resultaría tan estremecedor que dudaría de la noticia si no fuera por dos razones.


Una; mi padre estuvo recluido en un  colegio de frailes del “Auxilio Social”, con lo que las historias sobre curas maricones — y en este caso el adjetivo no es ofensivo para los homosexuales sino una definición de los bujarrones con sotana —, sádicos violentos, nazis torturadores y otras lindezas.


Pero eso sí, misa diaria y rezos a todas horas por la piadosa fe de los padres reverendos.


Dos; conocí a un homosexual que asistió a clases en el seminario de Mondoñedo, donde intento violarlo un señor que acabo siendo obispo.

Y que, según me contaba, solía arrinconar efebos en un pequeño cuarto del seminario.


Nadie debería escandalizarse, la bibliografía sobre aberrados con sotana es tan amplia y contrastada como que estos hechos son sistemáticamente negados por parte de la curia, incluso ante la más fehaciente evidencia o sentencia firme. Quién ponga en duda la veracidad del caso irlandés, pues… como decía un evangelio — creo — no hay peor ciego que aquel que no quiere ver, pues eso, que solo haría el ridículo quien lo negara.

Salvo que sea curia episcopal, tan dada a criticar a los demás y definir el derecho a la propia vida y salud sexual de las mujeres con el aborto como un hecho peor que la pederastia — no les parece que tiene una cierta coherencia defender lo de Irlanda y decir  a continuación esto sobre el aborto —, tan dada a ver la paja ajena, y adoctrinar al estilo de haz lo que yo digo y no lo que yo haga.

Tan dados a olvidar la virtud teologal de la caridad.

Ellos siempre niegan.


Bueno, es claro que no puedo ser más que fervorosamente anticlerical. Es la primera conclusión que por más vueltas que le de al asunto, siempre me sale al paso. No sin considerar que debe haber algún sacerdote digno y sincero, pero estoy seguro que si así es, lo más probable es que este represaliado o excluido de la santa madre.


Así que si alguien me intenta consolar, aun de buena fe, pero viste habito, pues no puedo menos que sentir un profundo asco y mandarle a la mierda.


Lo cual no deja de ser frustrante para mí — encima —, porque cuando uno siente la tentación de quitarse las responsabilidades de encima y refugiarse en alguna superstición van y te dejan los pelillos como escarpias.


Pero no obstante…


Si bien es claro que las curias, los sacerdocios y demás vividores a costa de la superstición y el miedo de la gente a lo desconocido, son dignos de hoguera, ¿lo son también las creencias?, ¿que lleva a la gente a cree?


Hay que hacer distinción cuidada entre la parafernalia de control y poder erigida para beneficio de unos pocos, y los sentimientos humanos.


Bueno, pues sobre esto he estado meditando y creo que habría que hablar de ello más ampliamente que en una sola entrada.

De ahí el título de este artículo, en otros opus hablaremos de ello.



—Nota of del autor: Mi ortografía es mala, lo se, aunque no dejo de pensar que quizás sea importante considerar más el contenido que el continente. Pero en este caso, la minúscula utilizada en la palabra dios es completamente premeditada… como en otros casos.


Jorge Díaz.

jueves, 4 de junio de 2009

Descuentos.

Hace unos años, cierto fabricante vendía su producto promocionándolo con fuertes descuentos dinerarios.

Hasta aquí todo lógico y sensato. La estrategia de promoción por descuentos es lícita: 

Un vendedor intenta aumentar sus ventas a costa de renunciar a una parte de su beneficio por unidad, aumentando el beneficio total al vender mayores cantidades del producto.


Peeeeero…


Aquella marca anunciaba sus descuentos (…) solo hasta final de mes.


Y así un mes, y otro mes, y otro mes, y hasta el infinito y más allá.


Y… bueno… eran franceses.


Si la estrategia hubiera consistido en distintas promociones mensuales la cosa solo acabaría en un mal chiste, que de echo así fue. El solo hasta final de mes es un conocido chascarrillo.

Pero la cosa es que no dejo de ser un burdo timo; una estafa.


¿Que no?, ¿se molestaron ustedes comparar las tarifas de precios y las ofertas durante varios meses consecutivos?, ¿no?.

Yo sí, y descubrí que la tarifa permanecía inamovible — o casi, extrapolando las volubilidades inflacionistas — mes tras mes.

Así que en realidad la estrategia era subir los precios de tarifa de los productos en la misma proporción en la que prometían descuentos, que realidad simplemente ponían en el precio normal que querían ganar en cada artículo.


La ley dice que un descuento es algo que reduce el precio normal de venta del artículo.

Pero no dice que no se pueda sobrevalorar el precio de tarifa original del mismo para que con el descuento quede en el precio que realmente queríamos cobrar en un principio.


Con esto de que la fiesta — de los que siempre están de fiesta — ha acabado y hay que apretar el culo, pues se multiplican los descuentos y las rebajas en todos los comercios… que sobreviven.


Cuidadín señores. Cuando empezó la crisis, o cuando la decretaron más bien, pillo con el culo al aire a muchos, muchísimos que no estaban sobre aviso del tema.

Sobre todo mediano y pequeño comercio independiente que se encontró con unas amplias existencia que no encontraban comprador, por el retraimiento del consumidor acojonado — se pasaron con tanta alarma y claro, al gente se asusto y no compraba —.

Ese sector se ha visto obligado a renunciar no ya a su beneficio sino a perder lo mínimo que les sea posible y en muchos casos chapar el tenderete, ya que al no ganar no pueden renovar existencias por sus medios y los bancos NO dan crédito.

Ahora, pasado el primer susto, los pequeños y medianos más débiles han desaparecido y los demás aguantan como pueden.

Como han hecho siempre por otro lado, claro está.


Pero las ofertas y descuentos se multiplican en las grandes cadenas y superficies comerciales, las cuales se han aprovechado de la desaparición de los pequeños más débiles.

Ellos no han sufrido el final de fiesta y ahora, con el pretexto de la crisis recortan gastos y aumentan ventas a base de monopolizar el mercado y hacer campañas agresivas, pretendidamente solidarias con las dificultades del público.


To mentira, oiga.


Porque señores, sus ofertas son falsas como la que antes he comentado.


No rebajan su beneficio, simplemente ponen precios imaginarios sobre los cuales aplican descuentos falsos para que paguemos el precio que en realidad quieren cobrarnos.

Y encima nosotros contentos porque nos han hecho rebajas.


La ley debería decir que una rebaja es una reducción en el margen de beneficios del comerciante, pero no lo dice, así que no sean ustedes simples y no se crean nada de nada de lo que les digan estos canallas.

Comparen precios y compren lo que necesiten, cuando lo necesiten y al mejor precio que encuentren, pero no piquen en las ofertas que no son tales.


O sí, si quieren que se les quede cara de tontos al darse cuenta que el mismo producto  les costo lo mismo hace un mes sin descuento, que ahora con él.


Advertidos quedan ustedes y dejen de mirarme el dedo, hombre ya.


Jorge Díaz.

martes, 19 de mayo de 2009

Muerte rica. Muerte pobre.


Durante algo más de un mes, todos los medios de comunicación se han empeñado en acojonarnos con la nueva peste del siglo, el virulento y temible virus… de la gripe.


La OMS ha puesto en alerta a la comunidad mundial, grado cinco y como el Japón también esta con susto, puede que más.


Las medidas profilácticas han paralizado un país, que se ha puesto en cuarentena él solo, para luego enfadarse porque los chinos, — que cada día con más razón hay que echarles de comer a parte —, les han impuesto medidas de control a todos los mejicanos que visitaban el país. Y los rusos — quizás más por oscuros motivos mercantiles que por otra cosa, quizás molestos por los mafiosos rusos de de la  Costa Nostra encarcelados en los últimos años, o quizás por las bromas al ruso ese que compro un equipo de balón pie — vetan el cerdo español y aconsejan a sus ciudadanos que no nos visiten.


Nos ponen al día de cuantos y de donde son los nuevos infectados. Poco menos de nuevemil en cuarenta países en un mes.


Pero… ¿a que coño jugamos señores?


La nueva gripe, la hacheuno, o como la quieran llamar, que cada día la rebautizan, es una pamema, apenas unos cuanto muertos en todo el mundo, un centenar de enfermos leves en España y todos en sus casas dados de alta.

Y en general la gravedad en el resto del mundo ha sido más o menos equivalente.

Pero todos histéricos perdidos.


Dicen que van setentaiseis muertos, setenta en Méjico y seis en yanquilandia.


Quizás de ahí viene el susto mundial, de que han sido en el patio de atrás de los yanquis, y ya sabemos lo caguetas que son con esto de las “epidemias”. Panda de nenazas.

Pero claro, si los U.S.A.(dos) se costipan, todo el mundo con pañuelo.


Parece que solo importa la susodicha gripe por que puede afectar al primer mundo y directamente a los americanos — yanquis —.


Pues que se me pueden ir a la mierda, ¿saben?. Y diré porqué.


En África mueren al día más niños de meningitis vírica que enfermos de la hacheuno llevamos en todo el mundo.

La lista de epidemias, como por ejemplo el Cólera, que matan a millones todos los años en Africa es tan larga que solo a un imbécil se preocuparía por una gripe, leve además.

Aunque en África, esta gripe leve se volvería en extremo grave, por la falta casi total de medios sanitarios y medicinas. Pero la preocupación por la hacheuno no viene por el riesgo para los países más pobres sino porque nos afecta a nosotros, ¿que se creían?


Nadie se acuerda de la África negra y menos que nadie la sabia Organización Mundial de la Salud, que solo tiene cientoveinte miembros— los desarrollados — de los más de doscientos países que forman el mundo.


¿Que pasa?, ¿acaso la OMS solo se preocupa de sus miembros y no de los demás países, generalmente los más pobres?, ¿Son como los piratas de la esgae y se reparte las alertas únicamente ateniendo a los interese de sus allegados ricos?


Soy un paranoico, lo admito, pero es para sospechar cuando uno hace cuentas y descubre que en  Africa muere por enfermedades erradicadas de occidente más gente en un día que en el resto del mundo en un año por enfermedades ocasionadas por el desarrollismo; estrés, obesidad, accidentes de tráfico, corazón, etc.


Y a nadie le parece importar tal diferencia.


Montamos una alarma mundial (?) por algo que es casi anecdótico pero permitimos que un payaso de blanco diga que el condón no sirve para prevenir el sida en un continente donde esta enfermedad sí que es una autentica epidemia asesina.

Cuatro de cada cinco enfermos de sida están allí, y nueve de cada diez muertos en el mundo por este virus, son africanos.

¿Le parece mejor, señor Nacinger, que violen niñas porque creen que eso les cura antes que el humilde y muy barato condón ?


¿A que tan distintos raseros?


¿A que viene esta indiferencia ante el brutal exterminio en la África negra?


Porque es casi una campaña de exterminio la postura de occidente ante la situación epidemiológica en Africa.


Yo creo que es una medida a medio y largo plazo, África es la tierra del futuro, es un enorme continente que pese a haber sido esquilmado sistemáticamente durante los dos últimos siglos, aún conserva enormes recursos naturales.

Pese al la destrucción de amplias zonas naturales litorales, aún tiene enormes reservas ecológicas prácticamente impolutas.

Porque en occidente parece que estemos esperando, a que se exterminen sus propietarios para entrar de ocupas pegando una patada en la puerta a la que cuelguen el cartel de “vacío por defunción”.


Por que se les deja a su suerte negra, y no es un chiste. No solo permitiendo que todo tipo de enfermedades erradicadas en occidente se ceben con ellos y les mantenemos en condiciones sanitarias infames premeditadamente, sino que además les animamos a exterminarse mutuamente por tonterías, ante la más absoluta indiferencia, y en muchos casos, hasta complacencia de occidente, que les vende las armas, cuando no comienzan las guerras con mercenarios.

Esto unido a las continuas hambrunas, los interminables éxodos y las condiciones de refugiados, incompatibles con cualquier concepto de desarrollo. Lleva a África a que el futuro sea muy dudoso, pese a la enorme natalidad del continente.

¡Coño, pero si con costumbres como violar niñas para curarse el sida, como ya he mencionado antes, asegura que no habrá nuevas generaciones!, que sus hijos ya nacerán enfermos.

De verdad que parece como si se estuviera intentado vaciar África, parece como si quisieran dejar el continente vacío para colonizarlo tranquilamente en el futuro.


¿No es esto un genocidio, señores?


Y luego me hablan de la peligrosa pandemia de la hacheuno.


Por está y otras razones, me indigna este histérico seguimiento de un vulgar catarro, de menor importancia que las gripes anuales, cuando las autenticas epidemias pobres cotidianas y continuas no interesan a nadie.


Me indigna este doble rasero de Muerte rica y Muerte pobre.


Aunque en este caso hablamos de catarrillos rico y Muerte miserable.